En general la asertividad es una de las habilidades más
importantes que tenemos que desarrollar como personas, pero a la vez la más
complicada, ya que esta depende mucho de nuestra actitud, ideología, y valores.
La asertividad, nos permite tomar decisiones de forma
correcta, haciendo valer nuestros derechos, claro sin evadir los de los demás,
logrando cumplir nuestros objetivos y obtener lo que deseamos.
Dentro de la asertividad, o más bien, para poder llevar a
cabo esta habilidad es necesario tener una conducta empática, ya que esta nos
permitirá ponernos en el lugar de otra persona y tratar de entender el porque
de sus decisiones o acciones, esto no significa que tengamos que estar de
acuerdo con esa persona, pero sí, tener una mente abierta para poder
comunicarnos de forma precisa con los demás. Esto nos puede traer muchos
beneficios.
Algunas características de la
asertividad son:
-No violar los derechos de otras
personas
-No demandar, sino expresar lo
que se siente.
-Hablar de sí mismo sin vergüenza.
-Aceptación sana de los elogios
-Capacidad de negarse a algo
-Pedir clarificación cuando no
se entienda algo.
En
cuanto la empatía se caracteriza por lo siguiente:
-Se ajusta a las situaciones
-Sabe escuchar, pero mejor aún, sabe cuándo
hablar.
-Influencia y regula las emociones del otro.
-Es abierto y flexible a las ideas
-Orienta y enseña
-No se impone a la fuerza
-Se comunica abiertamente.
La asertividad y la empatía
siempre irán de la mano en todo momento, incluso en la forma de comunicarnos
verbal y corporalmente. Nuestra forma de comunicarnos es parte esencial a la
hora de la toma de decisiones e incluso para dar consejos. No siempre debes
estar de acuerdo con algo, pero sí, tratar de entender la situación y poder
expresar una idea de forma que concuerde con tu expresión corporal, pero sobre
todo, que no dañe a la otra persona.
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