martes, 6 de noviembre de 2012

°°LA OTRA FAMILIA°°


“Defender el derecho de elegir la preferencia  sexual no es asunto exclusivo de los homosexuales, es un asunto que compete a todos, porque llegar al punto de elegir libremente su sexualidad, es un derecho que ha costado sangre, sudor y lágrimas a las naciones modernas” (Abel Pérez rojas,1970).

Hablar de homosexualidad, es hablar de un derecho establecido, en el cual, cada uno de nosotros decidimos si hacemos uso de él y en qué momento, pero para ello, debemos entender a que nos referimos con éste término. Según Lauwrence J. Hatterer, una persona homosexual es "Aquel que en su vida adulta está motivado por una atracción definida, preferencial, erótica hacia miembros de su mismo sexo, y quien, usualmente pero no necesariamente, tiene relaciones con éste". Cada uno de nosotros tenemos diferentes ideas y al mismo tiempo diferentes gustos, en este caso, hay personas que debido a diversos factores como son; la búsqueda de amor y aceptación, envidia del mismo sexo o del sexo opuesto, una vida controlada por diferentes temores y sentimientos de aislamiento, pueden llegar a generar la inquietud y atracción de esta persona hacia otra del mismo sexo, pero esto no lo hace ser  diferente en cuanto a derechos y oportunidades que los demás.

Desde muchos años atrás, han existido personajes importantes que han defendido su sexualidad, y esto no ha sido impedimento en cuanto a sus habilidades para generar obras importantes; tal es el caso de Leonardo Da Vinci, importante pintor Italiano creador de “La última cena”, obra que hasta nuestros días ha trascendido de manera abrupta en todo el mundo, o alguien más cercana; Chavela Vargas, famosa cantante de Regional Mexicano. Quienes hasta la fecha siguen siendo personalidades sobresalientes y respetadas por su legado.

La homosexualidad, es un tema que en muchas ocasiones ha causado conflicto entre diversas instituciones, principalmente la Iglesia. La cual, prohíbe de manera estricta este tipo de actos, denominados para ellos “pecado”, pero no sólo señala a los homosexuales, si no también, a aquellas personas que los aceptan, esto lo especifica de la siguiente forma: "Habiendo comprendido el juicio de Dios, los que hacen tales cosas son dignos de muerte, no sólo lo hacen, más aún, consienten a los que las hacen" (Romanos 1:26-27). Esto, y la vergüenza son dos factores principales por lo cual muchas personas no se atreven a revelar su sexualidad, y esto al mismo tiempo les genera una falta de identidad propia.

Para finalizar, debo admitir que estoy  completamente a favor de la homosexualidad, es símbolo de libertad de expresión, otro derecho al cual nadie es ajeno, mientras se trate con el respeto que se debe. El único inconveniente que encuentro en ello es la llamada: “Destrucción de familias”, pero bien dice Simone De Beauvoir “La homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación”.