SEXUALIDAD
EN LA ADOLESCENCIA
La
sexualidad no consiste solamente en el acto físico de un momento sino que es un
componente importante en la vida, lo cual involucra sentimientos, sensaciones,
deseos, emociones y sueños.
La
adolescencia es una etapa del ser humano caracterizada por los cambios en
diferentes áreas, como las físicas, emocionales, sociales, entre otras. Es
una etapa interesante aunque puede ser en algunos casos frustrante puesto que
los jóvenes se sienten adultos pero sus padres y familiares aun siguen
viéndolos como niños.
La palabra adolescente se deriva del verbo latino adolescere y su
traducción es “en crecimiento”, lo cual indica que es un época donde es más
notoria la transición de niños a adultos por los múltiples cambios.
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LOS CAMBIOS FÍSICOS SON EVIDENTES
Tanto hombres como mujeres experimentan cambios
físicos en esta etapa. La voz de los chicos comienza a ponerse más grave, al
tiempo que ven crecer un bello en sus genitales, axilas y otras zonas del
cuerpo. Las mujeres por su parte pueden ver el crecimiento de sus senos, el
ensanchamiento de sus caderas, bello en genitales y axilas y comienza su ciclo
menstrual. Todos estos cambios son producidos por las diferentes hormonas
presentes en cada género, las cuales comienzan a manifestarse con mayor fuerza
en esta época. Para los jóvenes, esta influencia hormonal es una experiencia
nueva y los impulsa a cambiar su estilo de vida infantil.
Estos cambios son notados por los adolescentes y
por las personas que los rodean, sin embargo hay diferencias respecto al punto
de vista de la situación por parte de adultos y jóvenes. Los adolescentes por
su parte quieren libertad total para hacer todo aquello que agrada sus
sentidos; ellos desean experimentar nuevas sensaciones y experiencias. Los
adultos en general, ven esta etapa como una época difícil de la crianza en la
cual abundan los peligros para los inexpertos chicos.
LOS
CAMBIOS EMOCIONALES NO SE QUEDAN ATRÁS
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La adolescencia es una etapa de cambios y estos
no se limitan a los aspectos físicos. La personalidad de los jóvenes y sus
actitudes frente a la vida cambian radicalmente. Su autoestima es
especialmente confrontada en este lapso de tiempo y surge una necesidad de
ser aceptado y sobresalir en el círculo juvenil.
La razón de esta urgencia por aceptación se debe
a que la adolescencia en cierta forma es una etapa egocéntrica, donde el
mundo gira en torno a si mismo y lo importante para un adolescente es todo aquello
que le haga sentir bien. De allí se derivan sus gustos, sus hobbies y en
general todo aquello que quieren hacer.
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Algunos de
los principales problemas emocionales en la adolescencia aparecen cuando los
jóvenes no se sienten aceptados o cuando no logran satisfacer su apetito
egocéntrico. De ahí viene la depresión, frustración, agresividad, entre otras.
LA PALABRA SEXO TOMA
MAYOR IMPORTANCIA
Si
bien la sexualidad hace parte de la vida en todas sus etapas, es en la
adolescencia donde toma mayor importancia para cada persona, pues día a día
siente los cambios biológicos que lo prepararán para ser un individuo
reproductor.
Las
hormonas cumplen un papel importante en la adolescencia pues ellas son las
causantes de las nuevas sensaciones que experimentan los jóvenes en su cuerpo.
Básicamente, estas son las que despiertan un apetito sexual que va aumentando a
medida que transcurren los años. Es importante resaltar que el deseo sexual no
surge específicamente por la acción de algunas hormonas fuera de control.
Los
cambios síquicos en la adolescencia incluyen una atracción mayor por las
personas del sexo opuesto, lo cual a su vez genera cambios en el
comportamiento. Por esta razón los hombres tienden a buscar la compañía de
mujeres y estas a la de los hombres. Los juegos de la infancia donde los niños
jugaban entre ellos y las niñas no permitían que ellos se acercaran, empiezan a
ser parte del su pasado; ahora es importante para ellos juntarse, conocerse
mutuamente, interactuar y hasta formar relaciones afectivas como noviazgos.
NO
SOLO ES CUESTIÓN DE HORMONAS
Es
importante que entiendas que tu sexualidad es mucho más que un acto físico que
dura algunos minutos.
Cuando
tienes una relación sexual no solamente estas esperando recibir placer de
momento, también esperas sentirte bien como persona, es decir que esperas
recibir amor y aceptación. Como humano seas hombre o mujer, necesitas sentir
que eres importante para otras personas, sobre todo para aquella con quien
tienes intimidad sexual.
La relación
sexual es un regalo maravilloso que se le ha dado al ser humano para que
entregue todo de sí a la persona que ama. El acto sexual como tal dura algunos
minutos, pero la sexualidad involucra sentimientos, anhelos, deseos y otros
elementos que entregamos a nuestra pareja. No se trata de un acto egoísta donde
solo buscamos el placer personal, es necesario pensar en las necesidades y
expectativas de la otra persona.
¿CÓMO ESCOGER LA PERSONA
CORRECTA?
Si la sexualidad es tan importante para el
bienestar de una persona entonces es necesario tener cuidado de cuándo y
con quien tener relaciones íntimas. Una mala experiencia sexual
puede frustrarte y dejarte con una imagen errónea de la sexualidad por
mucho tiempo.
Es entendible que los adolescentes se ven
presionados por múltiples factores que los ponen en una “carrera contra
el tiempo” para iniciar su vida sexual. Por ejemplo, los chicos quieren
contar a sus amigos que ya han tenido su primera vez y buscan estar con
alguien sin importar las consecuencias.
Por otra parte las chicas pueden
verse presionadas por amigas con más experiencia o por su novio el cual
demana una “prueba de amor”. Lo importante del caso es aprender a controlar el afán, que solo lleva a tener problemas y pensar muy bien lo que se va hacer. Recuerda que si la sexualidad se maneja de una forma irresponsable puede haber consecuencias muy dolorosas.
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Un embarazo no
deseado durante la adolescencia se puede prevenir siempre, ya que no es
necesario tener relaciones sexuales durante esta etapa de la vida
Existe la creencia de que se deben
tener relaciones sexuales tanto para probar la virilidad del hombre, como la
fidelidad y lealtad de la mujer al “demostrar amor”, lo que es totalmente
erróneo y puede conducir a un embarazo no deseado o al contagio de enfermedades
de transmisión sexual.
Así que para evitar
un embarazo no deseado, precipitado o sorpresivo:
- Es necesario
abstenerse de tener relaciones sexuales hasta que se tenga la madurez para
comprender su significado y responsabilidad.
- Utilizar adecuada
y oportunamente la información sobre el embarazo, sus riesgos y la forma de
prevenirlos.
- En caso de tener relaciones, utilizar el condón adecuadamente durante todas
las relaciones coitales, sobre todo porque el ciclo menstrual durante la
adolescencia suele ser irregular.
- Conocer todos los
métodos anticonceptivos existentes, sus ventajas y desventajas durante la
adolescencia y consultar al médico para que si se desean tener relaciones
administre el método anticonceptivo ideal para cada adolescente.
- Evitar el consumo de alcohol y drogas, para no perder el control cuando se
esté con la pareja y puedan tomar decisiones adecuadas y responsables sobre el
ejercicio de la sexualidad. Las hormonas y las drogas no son buenos consejeros.
- Desarrollar
valores personales, como el respeto a nuestro cuerpo, a la vida, a las
decisiones de los demás, al ejercicio de la sexualidad.
- Anteponer siempre
un proyecto de vida profesional a uno emocional, que aún no se sabe cómo se
podrá manejar.
- Actuar con firmeza ante situaciones de reto, riesgo o amenaza y decir siempre
NO cuando exista la presión hacia las relaciones sexuales. Este tipo de presión
casi nunca termina en una relación duradera y estable.
Hay muchos tipos diferentes
de asalto sexual. Pero la gente considera que sólo unos cuantos de ellos son
violación. Por ejemplo, a veces ciertos eventos de la vida pueden hacer que una
mujer tenga relaciones sexuales cuando ella realmente no quiera. Esto puede
suceder en un matrimonio. A algunas mujeres casadas se les hace sentir que es
su obligación tener quieran o no. Aunque la sociedad no lo castigue, este tipo
de sexo forzado está mal.
Para otras mujeres, el tener
relaciones sexuales es una forma de sobrevivir: de poder mantener a sus hijos,
de tener un lugar donde vivir o algo de dinero, o de conservar un empleo. Sin
importar cuál sea la razón, una mujer nunca debe ser forzada a tener relaciones
sexuales si ella no lo desea.
En cualquier relación, una
mujer puede aceptar o rechazar una propuesta sexual. Si la rechaza, al hombre
le quedan 3 opciones: respetar los deseos de la mujer y aceptar su decisión,
tratar de hacerla cambiar de parecer, o usar fuerza. Aunque la mujer conozca al
hombre y diga que “sí”, será violación si para ella realmente no era una opción
decir que “no”.
Una mujer puede tener muchos
problemas emocionales y de salud en cualquier ocasión en que se vea forzada a
tener relaciones sexuales, ya sea que también sea víctima de otro tipo de
violencia o no.
Violación
realizada por un conocido
La mayoría de las mujeres
que son violadas conocen al hombre que las viola. Si la mujer tiene que seguir
en contacto con el violador, le puede ser muy difícil recuperarse de la
violación y hablar con otras personas de lo que le pasó.
Violación
realizada por un esposo o ex-esposo. Si las leyes o las
costumbres tratan a la mujer como propiedad del hombre, es posible que él
piense que tiene derecho a tener relaciones sexuales cuando él quiera y aunque
la mujer no lo desee.
Una mujer puede ser violada
por su novio. Quizás el novio alegue que tiene derecho a tener relaciones
sexuales porque ha gastado dinero en ella, porque ya han tenido relaciones
sexuales antes, porque ella ha coqueteado con él sexualmente o porque él ha
ofrecido casarse con ella.Pero si él la forza, la estará violando. Para
la mujer puede ser difícil hablar de este tipo de violación, porque quizás tema
que la gente la culpe a ella.
El acoso sexual. Una mujer puede verse
forzada a tener relaciones sexuales con su jefe o supervisor, o con un colega,
para poder conservar su empleo. Quizás ella se vea amenazada con perder su
trabajo o con otro castigo si ella le dice a alguien lo que le ha sucedido.
El abuso sexual de los
niños. Una niña o un niño puede ser violado por un hombre en la familia o
cualquier otro adulto. Es una violación que un padre, padrastro, tío, hermano,
primo o cualquier otro miembro de la familia toque a un niño de formas sexuales
o lo force a tener relaciones sexuales. Es importante tener en cuenta que los
niños pueden sentirse confundidos y no entender lo que les está pasando, sobre
todo si confían en la persona que está llevando a cabo el abuso. Puede que
otros miembros de la familia no sepan lo que está sucediendo, lo nieguen, o le
echen la culpa al niño. Nunca es correcto culpar a la persona que ha sido
violada, pero mucho menos a un niño.
Violación
realizada por un desconocido
Éste es el tipo de asalto
sexual que le viene a la mente a la mayoría de las personas al oír la palabra
‘violación’. Alguien puede agarrar a una mujer en la calle o atacarla en su
casa. Este tipo de violación es aterrorizante, pero es mucho menos común que la
violación realizada por una persona que la mujer conoce.
Violación
en pandilla. Una mujer puede ser violada por más de
un hombre. A veces, un hombre empieza a violar a una mujer, y luego otros
hombres lo ven y se le unen. O a veces, un grupo de jóvenes y muchachitos se
juntan y violan a una mujer para demostrar qué tan ‘machos’ son.
Violación
en la cárcel. Muchas mujeres son violadas por
policías o guardias después de ser arrestadas. Además, es común que algunos
hombres en la cárcel violen a otros para demostrar quién tiene más poder.
Quienes sobreviven a las
violaciones realizadas durante la guerra necesitan atención especial.
Posiblemente necesiten cirugía debido a los serios daños causados a sus
genitales. Si una mujer se embaraza, ella y su bebé podrían sufrir del recuerdo
de que ella fue violada por un enemigo.
Guerra. Los
soldados o guerrilleros muchas veces usan la violación para aterrorizar a las
mujeres y a sus comunidades, y para avergonzar a la gente. Puede que varios
soldados violen juntos a las mujeres y a las niñas frente a sus familias para
demostrar su poder. Las mujeres pueden terminar encerradas en campamentos y
verse forzadas a actuar como prostitutas o esclavas sexuales para conservar la
vida, para proteger a sus hijos o para conseguir comida.